#vdln: Ain’t no sunshine when she’s gone

No puedo quitarme ésta canción de la cabeza, así que es mi recomendación de la semana…

Ain’t no sunshine when she’s gone
Bill Withers

En mi última entrada os contaba que estábamos pachuchos… SrDíaz nos dió un susto después y sí que se puso malo, pero ya está mejor. Siempre ha estado delicado de los pulmones y cada vez que le pasa algo, aunque no es frecuente, nos asustamos mucho.
Ahora le toca de nuevo a la peque, ésto es cíclico ¡no paramos! Mocos por todas partes. A ver si de ésta me libro…

Ain’t no sunshine when she’s gone

Si Octubre comenzó mal… Saquito de Virus ataca.

… no os quiero decir cómo ha terminado.

163HBueno, sí que quiero, y por éso estoy aquí.

Octubre, gastroenteritis, faringitis, gripe…y aquí sigo. Después de pasar una semana bastante reguleras, con dos días de morirme (me pongo muy dramática cuando estoy mala, lo sé) y de alternar mi intermitente malura con la de SrtaDíaz (¡Valgame el señor qué noches infernales me está dando!) ahora es SrDíaz el que está malísimo, malísimo.

Mi plan últimamente es: duerme mal, ve a clase, vuelve y haz la casa, cuida a los enfermitos, estudia para los exámenes finales, vuelve a limpiar un poco la casa (tener niña pequeña y niño grande es lo que tiene), cae rendida en la cama ¡y vuelve a empezar! Aderezado con un poco de malestar propio, por supuesto…

Por otro lado, sí que he estado viniendo en coche con aquél compañero del que os hablé. El resumen es que por las mañanas puedo mimar un poco más a SrtaDíaz y a la vuelta me ahorro algo más de media hora. Por lo demás, camino casi lo mismo que antes, ya que me recoge a un kilómetro de casa (!) y hemos acordado que le doy el dinero que me cuesta el autobús. Sé que muchas no estaréis de acuerdo, pero pese a todo, para mi es una tranquilidad. Pongo el modo Zen, y olvido las prisas y los horarios. Ni siquiera busco darle conversación, si surge perfecto, si no, me sumerjo en mi maravilloso mundo interior y voy elucubrando ideas locas.

Lo malo es que estoy perdiendo ritmo en el blog y las redes sociales. Y no sé hasta que punto mi enfermedad es buena para mi… ahora estoy pensando hacerme un VLOG. Una locura, lo sé.

¡Virus, salid de mi!