Rabietas parte2: A la hora de comer

Hace nueve meses, estábamos en plena faena con las rabietas de Srta Díaz. Las más terribles fueron por el querer elegir ella siempre lo que tenía que ponerse, algo que me molestaba bastante sobre todo cuando había que salir con prisas de casa o nada de lo que le ofrecía le parecía bien. Últimamente, aunque tiene sus preferencias, no hace ninguna pataleta y puedo elegir yo. Si no salimos de casa, luego ya se tunea ella misma discretamente.

Otro motivo de rabietas que a mi me ponía muy nerviosa era que no quería comer nada de lo que yo le ofrecía. Si se lo daba su padre o su abuela no tenía ningún problema, pero si se lo traía mamá… ¡más valía que fuese sopa! Mi madre insiste en que yo le hacía lo mismo a ella, y que en casa de la abuela comía maravillosamente: pero es que no había color.

Recuerdo perfectamente el sabor de cada versión de un mismo plato. Lo pasaba fatal cuando tenía para comer lentejas, para merendar lentejas y para cenar lentejas, o cuando contra toda mi voluntad me sujetaban la boca para meter la cuchara odiosa. Quizá por éso no me gusta obligar a comer a SrtaDíaz, y me desquiciaba un poco la situación.

En el caso de las comidas, yo prefiero decirle de antemano lo bueno que estará lo que cenaremos, por ejemplo. Ella me ayuda a preparar las cosas para cocinar y a llevar las cosas a la mesa. SrDíaz razonó con la peque (el es más paciente, y ella le escucha más) y hemos llegado al acuerdo de que al menos tiene que probar la comida antes de decir que no quiere. También he aprendido que a ella le gusta la comida más trabajada, bien aliñada y con sabor intenso (todo lo contrario que a mi) y en ése sentido, al trabajar un plato más, se lo come mejor.

El único problema que tenemos ahora, es que hemos empezado a ver el trozo de cebolla (que antes era invisible) en el plato, y siempre sobra.

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7 thoughts on “Rabietas parte2: A la hora de comer

  1. Estoy de acuerdo contigo en lo de no obligarla a comer. Creo que con esto se consigue el efecto contrario y provocas en tu hijo una relación de odio hacia la comida. En este mundo nadie se muere de hambre y creo que si no se impone, la relación con la comida será más sana y en un futuro no tendrá reparo en probar cosas y disfrutar de ello.

  2. Madre mía, anoche lancé un post sobre lo mismo, meduda tarde me dio uno de mis chicos, hasta ahora no había vivido algo como lo de ayer, ninguna rabieta por el estilo. A ver hoy con lo que me encuentro. Empiezan a imponerse! Suerte

      1. Jajajajajaja esto va in crexendo😘 Gracias por pasarte espero que te guste.

Un comentario tuyo me haría muy feliz.

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