Teatro de Sombras y Caperucita Roja #DIY

Tenía pendiente contar ésa visita al cole de la que os hablé. La parte chula ¡la gran función! tuvo varios días de preparativos en los que SrtaDíaz me ayudó un montón y con los que nos reímos más aún de lo que podía imaginar.

Nos encantan los teatros de sombras, y la verdad es que normalmente nos apañamos con una lamparilla de noche y unas marionetas de cartulina como hicimos en Halloween, pero para la visita del cole decidí rizar un poco el rizo y darle una vuelta a ésa Caja De Luz que teníamos en mente desde hacía meses. El interior de una caja de almacenaje de plástico se forró de cartulina negra y dentro pusimos las luces de una cadeneta de Navidad.

La tapa necesita mejoras, pero de momento disfrutamos de ella tal y como está, a la espera de un metacrilato gordito y decente.

Cartulina, celofán de colores, tijeras, pegamento, cúter, unas ideas que vi aquí y aquí y modifiqué a mi gusto porque aunque la idea la tenía, lo dejé todo para el último momento y no podía entretenerme haciendo virguerías.

Después de cortar y pegar tenemos nuestra historia.

Mamá manda a caperucita a casa de la abuelita, y ésta conoce al lobo.

El lobo va por el camino más rápido y se come a la abuelita. Luego llegará también caperucita,  pero el cazador las salvará a ambas.

El lobo con la tripa llena de piedras tiene sed… ¡Y se cae al lago!

Disftuté un montón recortando, montando, pensando cada parte, y por supuesto luego, en el pre estreno de la gran función en el salón de casa.

Un teatro de sombras es entretenido de hacer, lo difícil tal vez es poner bien dramáticas las voces delante de catorce caritas expectantes, pero el resultado son muchas risas y un montón de ojitos sorprendidos y felices.

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CARTA DE UNA MAMÁ

Últimamente tengo la sensación de que no disfrutamos tanto juntas. Tú me gruñes más y yo te gruño también porque nuestro humor se contagia de una a otra sin darnos cuenta en una extraña y negativa simbiosis.

Tampoco me necesitas tanto como antes. Solías perseguirme a todas partes, pero ahora me doy cuenta de que muchas veces te quedas jugando sola mientras yo hago la casa y que desconecto totalmente del mundo ¡Casi podría decir que me olvido de ti por el poco ruido que haces! Pero no, vuelvo y te espio. Y me encantaría quedarme y jugar, pero ambas necesitamos nuestro espacio, y la casa necesita que la limpie.

El viernes pasado tuve de nuevo la suerte de poder ir a tu escuela a leer un cuento para ti y tus amigos. ¡Cómo habéis crecido! Pero en el fondo sois igual de tiernos y de bonitos, aunque un poco más salvajes y listitos.

Ésta vez me centré en ti, en jugar contigo, en buscarte, en que tú formaras parte de mi historia. Sé que te gustó y que te sentiste importante porque tu mamá hacía magia ¡Convertía los limones y las naranjas en ratones!

Mil gracias a ésa Señorita tan maravillosa que tienes por dejarme participar.

James Arthur – Say You Won’t Let Go

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La vuelta al Cole: Elegir colegio

No estoy preparada para ésto.

Sé que hay otras mamás que lo tienen más difícil que yo… pero por cercanía y por vivir en Villachica, tenemos dos colegios nada más en nuestra lista de coles a los que SrtaDíaz podría ir el año que viene.

Dos no parece mucho ¿Verdad? Pues estoy hecha un lío. Si ya de por sí soy indecisa, según escucho las opiniones de otras mamás sobre ambos la cosa empeora.

En la jornada de puertas abiertas descubrimos que Colegio A era bilingue, con el 50% de las asignaturas en inglés desde primaria y Assistants en ésas mismas asignaturas. Además es un colegio de integración que tiene sus propias clases de apoyo para niños Autistas o con necesidades especiales. A favor de Colegio A está su famoso PROYECTO EDUCATIVO, pero aunque otras madres lo alaban yo no me enteré de nada sobre éste punto. En contra tiene unas instalaciones de Eduación Infantil algo anticuadas, está a media hora de casa y según me contaron, tiene cierto índice de Acoso Escolar.

El Colegio B no es bilingue, aunque tiene profesor nativo y desde infantil empiezan a estudiarlo. Tienen como punto fuerte una Educación en Valores, compañerismo y un espacio muy informatizado (tienen robótica entre sus proyectos tecnológicos). Está cerca de casa, a cinco minutos.

En colegio A los profesores de primaria parecían cansados y uno de ellos incluso poco motivado. A mi me asustó la desgana con la que hablaba. Trabajarían con fichas y con proyectos en el que cada temporada todo circulará sobre un tema. El patio del recreo está dividido en dos. Tienen actividades extraescolares hasta las siete de la tarde, apoyando la Conciliación familiar.

En colegio B dio la impresión de que eran muy estrictos y menos flexibles. Comentaron que trabajaban de dos en dos intentando que un niño ayudase a su compañero en las cosas que se le diesen mal. Tendrían periodo de adaptación durante la primera semana. El patio de recreo es enorme. No tienen actividades extraescolares oficialmente, pero sí que las organiza el AMPA.

Se acerca el periodo de inscripción, y la verdad es que no sé qué elegir. Es una situación difícil para éste ser indeciso, porque hay cosas que me gustan y cosas que no casi por igual en ambos. No me costó elegir hospital, no me costó demasiado elegir nombre pero ¡Ésto es horrible!

Rabietas parte2: A la hora de comer

Hace nueve meses, estábamos en plena faena con las rabietas de Srta Díaz. Las más terribles fueron por el querer elegir ella siempre lo que tenía que ponerse, algo que me molestaba bastante sobre todo cuando había que salir con prisas de casa o nada de lo que le ofrecía le parecía bien. Últimamente, aunque tiene sus preferencias, no hace ninguna pataleta y puedo elegir yo. Si no salimos de casa, luego ya se tunea ella misma discretamente.

Otro motivo de rabietas que a mi me ponía muy nerviosa era que no quería comer nada de lo que yo le ofrecía. Si se lo daba su padre o su abuela no tenía ningún problema, pero si se lo traía mamá… ¡más valía que fuese sopa! Mi madre insiste en que yo le hacía lo mismo a ella, y que en casa de la abuela comía maravillosamente: pero es que no había color.

Recuerdo perfectamente el sabor de cada versión de un mismo plato. Lo pasaba fatal cuando tenía para comer lentejas, para merendar lentejas y para cenar lentejas, o cuando contra toda mi voluntad me sujetaban la boca para meter la cuchara odiosa. Quizá por éso no me gusta obligar a comer a SrtaDíaz, y me desquiciaba un poco la situación.

En el caso de las comidas, yo prefiero decirle de antemano lo bueno que estará lo que cenaremos, por ejemplo. Ella me ayuda a preparar las cosas para cocinar y a llevar las cosas a la mesa. SrDíaz razonó con la peque (el es más paciente, y ella le escucha más) y hemos llegado al acuerdo de que al menos tiene que probar la comida antes de decir que no quiere. También he aprendido que a ella le gusta la comida más trabajada, bien aliñada y con sabor intenso (todo lo contrario que a mi) y en ése sentido, al trabajar un plato más, se lo come mejor.

El único problema que tenemos ahora, es que hemos empezado a ver el trozo de cebolla (que antes era invisible) en el plato, y siempre sobra.

Últimas noticias de la #OperaciónPañal

Cada vez que leo el relato de alguna mamá comentando lo fácil que fue y lo poco que les costó controlarlo (en algunos casos, incluso en una sola semana) me asombro muchísimo. A nosotras nos costó meses y aún hoy todavía tenemos escapes cuando está muy entretenida jugando con alguna visita o cuando se nos olvida hacer pipí antes de alguna siesta.

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Tras el fracaso de nuestro intento en verano y la vuelta al cole, tardó más o menos un mes en pedir el famoso pis. Srta Díaz ha marcado el ritmo, ella fue quien pidió quitarse el pañal para las siestas y es ella quien dice cuando tiene ganas, pese a que a mi me parece siempre demasiado tiempo lo que aguanta (comparada conmigo es una cada tres). Unas veces le tengo que insistir y otras me hace un pulso no queriendo ir hasta que es otra persona la que se lo pregunta (sobretodo cuando no estamos en casa).

Hicimos un viaje en coche de cuatro horas y no fue ella quien necesitó hacer al coche parar.

Las siestas fueron pronto libres de pañal pero por las noches se lo seguía poniendo aunque se despertaba siempre seca. Llamadme miedosa. Y pensad que me sobró un paquete enterito de pañales.

Recuerdo la primera noche que durmió sin pañal como si fuese ayer.

Veníamos de fiesta de casa de los tíos. Srta Díaz no había hecho siesta, así que se durmió por el camino. Al llegar a casa no la despertamos, ni le pusimos su pañal: directamente a la cama.

Durmió del tirón unas ocho horas (¡quién me iba a decir ésto a mi hace dos años) y me desperté al oírla llorar. Ya en su habitación me la encontré de pie. Se había bajado de la cama y buscaba ella sola el orinal, pero no lo encontraba.

Aquí vendría el momento pasteloso de Dramamamá abrazando orgullosa a su pequeña cachorro, pero os lo voy a ahorrar.

Y es así. Es ella quien decide el ritmo y quien no deja de enseñarme cosas. Es mi gran maestra de la vida. Y de nada sirve que busque comparaciones  para guiarme porque cada niño es diferente por completo al resto.

Fin de fiestas. Adiós Don Carnal.

Después de la brasa que os dí con Don Carnal, no podía dejaros así tan de repente. El fin de semana, bueno, la semana entera ha sido agotadora. Ayer estaba tan cansada que mi mayor deseo era que llegase la hora de dormir… pero me lo he pasado en grande. Ésto de estar cada día ocupada ideando algo me ha venido genial, y me ha recargado un montón las pilas.

Los últimos retoques que quedaban eran el disfraz, y el carro. Que aunque algunas mujeres digan que SrtaDíaz ya es grande para ir en carro me da igual, mis necesidades, las nuestras en ése momento eran desfilar en carro. Una mamá diseñó unas manos y nos dio tarea para otras dos tardes, una para pintarlas de blanco y otra para ponerles manitas de colores.

2017-02-22-09-56Tengo fotos del paso a paso, pero la realidad supera a la ficción… imaginad a SrtaDíaz y a mi con pintura hasta las cejas. Así fue.

El desfile tiene un recorrido vistoso, que abarca bastante bien Villachica. Cansado para una niña perezosilla como SrtaDíaz que además no tuvo siesta. Nos pusimos las pelucas, los disfraces, nos reímos como locas y bailamos un montón. No llegamos a pasar más de media hora en la fiesta post-desfile que la peque ya me estaba pidiendo que nos fuésemos a casa a descansar.  Otra vez será. Por ahora, colgamos la peluca.

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Y por éso recordad

Que estaré muy, muy atento,

Viendo vuestro disfraz,

Estaré yo muy contento.

No quiero deciros más,

Que seáis muy, muy felices,

Se despide Don Carnal

Con un beso en las narices.

¿Qué vamos a saborear? El sentido del gusto

Hoy es el último día de los mandatos de Don Carnal y es el más sencillo, porque no lo tenemos que preparar las mamás ¡en el colegio montan una chocolatada! Para celebrar que todo ha salido bien y que los niños están tan contentos, SrDíaz y yo nos hemos ido a la Churrería para hacer un símil y poner una foto consecuente:

2017-02-24-09-30Hoy tenían una pequeña fiestecilla y han ido disfrazados con el traje con el que mañana saldremos a desfilar. Os enseño un poquito del de la peque, y me voy a ultimar detalles de atrezzo para el día grande.

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Ahhh y os quería compartir una canción más carnavalera, pero a última hora he pensado que me va mucho más ésta de Justin Timberlake:

¡A bailar!

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Las texturas: El sentido del tacto

Hoy toca tocar cosas. Tocar, tocar… ¡Hay tanto que podemos tocar! El sentido del tacto es uno de los que menos tenemos en cuenta, no sabemos apreciar, al menos yo, las cosas suaves hasta que nos topamos con algo rasposo como un estropajo y una cacerola bien sucia.

Lo primero que se me ha pasado por la cabeza es hacer plastelina casera o algún tipo de Kinetic Sand, pero una mamá ya ha comentado que va a llevar harina, y sería un poco más de lo mismo.

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¿Y si busco algo suave? me dije. Y mientras pensaba en plumas, me acordé de las bolsas sensoriales ¡Qué interesante mundo! Pero desde ya os cuento que ha sido un fracaso absoluto: A SrtaDíaz no le gustó la idea de tocar algo pringoso como es la crema (aunque estuviese plastificada) y como además no encontraba los colorantes ni la purpurina para darle emoción al tema… pero lo volveré a intentar.

Llegados a éste punto ha sido un poco complicado elegir. Estropajos, esponjas, cepillos, sales de baño… todo es textura y está muy trillado. Al final opté de nuevo por una manualidad:

2017-02-23-09-04Recortamos unas manos de cartulina y les pegamos lo que teníamos que palpar, plumas y algodón. Sigue un poco la idea de los libros de texturas, pero he puesto palitos para que los pudiese sujetar mejor. Ésta mañana SrtaDíaz se ha levantado de mal humor y no lo quería ni acercarse a ellas, me he quedado un poco frustrada. Fracaso de nuevo.

¿Sabéis qué es lo que ella quería tocar? A última hora mientras la peinaba para ir al cole lo ha descubierto. La sencillez al poder: El bote de galletas. Quiere tocar galletas.

2017-02-23-09-06A lo mejor el universo quiere decirme que mejor no me complique la vida.

Y para el oído… ¡Algo que suene!

2017-02-22-09-00Los mandatos de Don Carnaval

Hoy Don Carnaval pedía algo que poder oír. Tenemos silbato, trompeta, xilófono, palo de lluvia y millones de cascabeles por toda la casa. Tenemos incluso unas botellitas sensoriales que nosotras mismas fabricamos llenas de garbanzos y judías, que suenan como unas estupendas maracas.

Alguien llevó a clase incluso un muñeco karaoke. Yo hubiese llevado la kalimba, pero SrtaDíaz prefirió los cascabeles de la primera imagen. La entiendo, son más ruidosas y fáciles de manejar, sobre todo para cantar el Ande, ande que aún no pasó de moda.

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Cuando estuve en Granada me enamoré de las Kalimbas, pero no me pude traer ninguna de verdad, ya sabéis que tenemos un poco recortado el presupuesto de caprichos ¡Bastante que pudimos salir de viaje!

Como véis, es bastante fácil encontrar algo que suene por casa ¡Qué ruidosos somos!

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