Rabietas parte2: A la hora de comer

Hace nueve meses, estábamos en plena faena con las rabietas de Srta Díaz. Las más terribles fueron por el querer elegir ella siempre lo que tenía que ponerse, algo que me molestaba bastante sobre todo cuando había que salir con prisas de casa o nada de lo que le ofrecía le parecía bien. Últimamente, aunque tiene sus preferencias, no hace ninguna pataleta y puedo elegir yo. Si no salimos de casa, luego ya se tunea ella misma discretamente.

Otro motivo de rabietas que a mi me ponía muy nerviosa era que no quería comer nada de lo que yo le ofrecía. Si se lo daba su padre o su abuela no tenía ningún problema, pero si se lo traía mamá… ¡más valía que fuese sopa! Mi madre insiste en que yo le hacía lo mismo a ella, y que en casa de la abuela comía maravillosamente: pero es que no había color.

Recuerdo perfectamente el sabor de cada versión de un mismo plato. Lo pasaba fatal cuando tenía para comer lentejas, para merendar lentejas y para cenar lentejas, o cuando contra toda mi voluntad me sujetaban la boca para meter la cuchara odiosa. Quizá por éso no me gusta obligar a comer a SrtaDíaz, y me desquiciaba un poco la situación.

En el caso de las comidas, yo prefiero decirle de antemano lo bueno que estará lo que cenaremos, por ejemplo. Ella me ayuda a preparar las cosas para cocinar y a llevar las cosas a la mesa. SrDíaz razonó con la peque (el es más paciente, y ella le escucha más) y hemos llegado al acuerdo de que al menos tiene que probar la comida antes de decir que no quiere. También he aprendido que a ella le gusta la comida más trabajada, bien aliñada y con sabor intenso (todo lo contrario que a mi) y en ése sentido, al trabajar un plato más, se lo come mejor.

El único problema que tenemos ahora, es que hemos empezado a ver el trozo de cebolla (que antes era invisible) en el plato, y siempre sobra.

Últimas noticias de la #OperaciónPañal

Cada vez que leo el relato de alguna mamá comentando lo fácil que fue y lo poco que les costó controlarlo (en algunos casos, incluso en una sola semana) me asombro muchísimo. A nosotras nos costó meses y aún hoy todavía tenemos escapes cuando está muy entretenida jugando con alguna visita o cuando se nos olvida hacer pipí antes de alguna siesta.

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Tras el fracaso de nuestro intento en verano y la vuelta al cole, tardó más o menos un mes en pedir el famoso pis. Srta Díaz ha marcado el ritmo, ella fue quien pidió quitarse el pañal para las siestas y es ella quien dice cuando tiene ganas, pese a que a mi me parece siempre demasiado tiempo lo que aguanta (comparada conmigo es una cada tres). Unas veces le tengo que insistir y otras me hace un pulso no queriendo ir hasta que es otra persona la que se lo pregunta (sobretodo cuando no estamos en casa).

Hicimos un viaje en coche de cuatro horas y no fue ella quien necesitó hacer al coche parar.

Las siestas fueron pronto libres de pañal pero por las noches se lo seguía poniendo aunque se despertaba siempre seca. Llamadme miedosa. Y pensad que me sobró un paquete enterito de pañales.

Recuerdo la primera noche que durmió sin pañal como si fuese ayer.

Veníamos de fiesta de casa de los tíos. Srta Díaz no había hecho siesta, así que se durmió por el camino. Al llegar a casa no la despertamos, ni le pusimos su pañal: directamente a la cama.

Durmió del tirón unas ocho horas (¡quién me iba a decir ésto a mi hace dos años) y me desperté al oírla llorar. Ya en su habitación me la encontré de pie. Se había bajado de la cama y buscaba ella sola el orinal, pero no lo encontraba.

Aquí vendría el momento pasteloso de Dramamamá abrazando orgullosa a su pequeña cachorro, pero os lo voy a ahorrar.

Y es así. Es ella quien decide el ritmo y quien no deja de enseñarme cosas. Es mi gran maestra de la vida. Y de nada sirve que busque comparaciones  para guiarme porque cada niño es diferente por completo al resto.

¿Qué vamos a saborear? El sentido del gusto

Hoy es el último día de los mandatos de Don Carnal y es el más sencillo, porque no lo tenemos que preparar las mamás ¡en el colegio montan una chocolatada! Para celebrar que todo ha salido bien y que los niños están tan contentos, SrDíaz y yo nos hemos ido a la Churrería para hacer un símil y poner una foto consecuente:

2017-02-24-09-30Hoy tenían una pequeña fiestecilla y han ido disfrazados con el traje con el que mañana saldremos a desfilar. Os enseño un poquito del de la peque, y me voy a ultimar detalles de atrezzo para el día grande.

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Ahhh y os quería compartir una canción más carnavalera, pero a última hora he pensado que me va mucho más ésta de Justin Timberlake:

¡A bailar!

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Las texturas: El sentido del tacto

Hoy toca tocar cosas. Tocar, tocar… ¡Hay tanto que podemos tocar! El sentido del tacto es uno de los que menos tenemos en cuenta, no sabemos apreciar, al menos yo, las cosas suaves hasta que nos topamos con algo rasposo como un estropajo y una cacerola bien sucia.

Lo primero que se me ha pasado por la cabeza es hacer plastelina casera o algún tipo de Kinetic Sand, pero una mamá ya ha comentado que va a llevar harina, y sería un poco más de lo mismo.

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¿Y si busco algo suave? me dije. Y mientras pensaba en plumas, me acordé de las bolsas sensoriales ¡Qué interesante mundo! Pero desde ya os cuento que ha sido un fracaso absoluto: A SrtaDíaz no le gustó la idea de tocar algo pringoso como es la crema (aunque estuviese plastificada) y como además no encontraba los colorantes ni la purpurina para darle emoción al tema… pero lo volveré a intentar.

Llegados a éste punto ha sido un poco complicado elegir. Estropajos, esponjas, cepillos, sales de baño… todo es textura y está muy trillado. Al final opté de nuevo por una manualidad:

2017-02-23-09-04Recortamos unas manos de cartulina y les pegamos lo que teníamos que palpar, plumas y algodón. Sigue un poco la idea de los libros de texturas, pero he puesto palitos para que los pudiese sujetar mejor. Ésta mañana SrtaDíaz se ha levantado de mal humor y no lo quería ni acercarse a ellas, me he quedado un poco frustrada. Fracaso de nuevo.

¿Sabéis qué es lo que ella quería tocar? A última hora mientras la peinaba para ir al cole lo ha descubierto. La sencillez al poder: El bote de galletas. Quiere tocar galletas.

2017-02-23-09-06A lo mejor el universo quiere decirme que mejor no me complique la vida.

Probando productos #SuperMamiNestle

Sabéis que me apunto a todo, no tengo remedio. Ésta vez sentí mucha curiosidad por ésta campaña de Nestle y no me resistí a ser una SuprerMami Bloguera. Además ahora tengo una nueva tester y juntas cubrimos más rango de edad, tenemos bebé recién nacida, una niña de 2-3 años, una niña de 9-10 años y un niño de 14 ¡Qué equipo!

No sé si lo dije por aquí, pero ya soy tía abuela, ¡A mi tierna edad! ¡Qué lío!

Éste es el lote que recibimos. SrtaDíaz se encargo del unboxing, pero no quedó demasiado fino para subirlo a youtube, así que os muestro alguna fotito del Cómo se hizo.

2016-09-21-13-52Os contaré lo que nos va y lo que no, ya que por ejemplo, los tarritos Naturnes de pescado y verduras nos han sacado de algún aprieto en un viaje y SrtaDíaz los come muy bien, los igolinos nos encantan para complementar una merienda, pero los Naturnes de fruta (tanto para beber como de tarrito) no quiere ni olerlos. La peque de la familia ya tiene su parte de éste surtido, ya que la leche en polvo y los cereales están más en su rango y seguramente los disfrutará un montón.

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Por cierto, un día que SrtaDíaz estaba pachucha tomó un Netsle Pijama y le sentó bien ¡núnca pensé que probaría uno!

Pronto os traeré más novedades y alguna sorpresa. Ya soy…

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Hacerse Limpia #OperaciónPañal

sraflecharosa15Según Google, Hacerse limpia puede consistir en Hacer una limpia de huevo o hacer limpias espirituales. No es lo que os vengo a contar, como habréis supuesto por el Hastag #OperaciónPañal del título del post.

sraflecharosa15Hacerse limpia, según SrDíaz y según éste entorno rural (y que conste que yo no lo había escuchado antes) es más o menos, controlar los esfínteres.

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fuente

De un día para otro, SrtaDíaz me dijo: Mamá tengo pis. Y no lloraba. Y no estaba mojada ni tenía un charco bajo los pies. No me lo creía y le pregunte: “¿Quieres ir al váter?”.

Como su respuesta fue afirmativa la cogí en brazos y mientras salía corriendo rumbo al excusado gritaba: “Aguanta, aguanta”.

Soy una Dramamamá, lo sé.

Ya me temía un nuevo festival de llantos y pataletas, pero no. Escuchamos, salió y aplaudí. Ella se puso muy feliz.

Y ése ha sido el principio de una nueva etapa. comenzó en la taza del váter, y ahora no le importa tampoco que sea en un orinal (recordad: El gran enemigo). Los choricillos ya no son un secreto. Nuestro próximo reto es en cuclillas en el campo, pero es algo que prefiero no pensar de momento.

Cuando se lo dijimos, SrDíaz se puso muy contento y también montó fiesta: “¡Qué bien, mi niña, qué mayor que ya se ha hecho limpia!”

Y ésa es la historia. No os voy a negar que de vez en cuando hay alguna sorpresa pero… no pasa nada.

SrtaDíaz: Vuelta al cole.

Aunque yo lo llamo guardería por las redes sociales, y juntas siempre decimos que vamos al cole, SrtaDíaz está yendo a una escuela pública por las mañanas con otros tantos niños de la franja de edad de 2 a 3 años. El periodo de adaptación ha sido cortito porque en apenas una semana han ido ampliando el horario hasta que han completado las casi cuatro horas que pasarán ahí hasta fin de curso. En realidad eran los mismos niños que el año pasado (salvo dos nuevos amigos) y con la misma señorita, aunque en un aula más grande.

El primer día fue muy bien, solo dos horas. Ella ha reconoció el lugar (también del campamento de verano) y entró sola a clase. Estaba muy contenta porque iba a ver a sus amigos. Al ver a los otros niños sentados (no hemos sido demasiado puntuales éstos días) se quedó un poco parada, pero enseguida a buscó su sitio y se quedó tan tranquila.

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Lo que hemos tenido que preparar ha sido prácticamente lo mismo que el año pasado, salvo los pañales y las toallitas ¡Qué ya no usamos!

sraflecharosa15  Cojín para las asambleas

sraflecharosa15  Vaso o taza para la hora del almuerzo

sraflecharosa15 Mochila con el cambio de ropa (un par de pantalones, calcetines, camisetas y unas deportivas)

sraflecharosa15 Fotos de carnet, porque en las del año pasado tenía cara de bebé

sraflecharosa15 Una foto de éste verano en la que saliese ella muy feliz.

El resto de los días sin mayor problema. Vamos todo el camino cantando, llevamos cada día un muñeco para enseñar a los amigos y se queda allí tan feliz con ellos. Al recogerla me da una vuelta por el aula y me cuenta lo que ha hecho. Siempre nos tenemos que quedar un rato jugando en el patio porque nunca se quiere marchar ¡imaginad!

La famosa #OperaciónPañal va viento en popa porque no tenemos prisa, pero allí en la guardería hemos mejorado bastante. De verse unos a otros jugando en los mini váter que tienen no sabéis qué cambio. Ya os contaré.

¡Que contenta estoy!

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La #OperaciónPañal al final del verano

Tengo claro que el control de esfínteres es un proceso madurativo al que no podemos ponerle tiempo porque cada niño tiene su momento.

Al comienzo del verano creímos estar preparados en ése sentido. A SrtaDíaz le divertía sentarse en el váter, aún sin hacer nada, y simular que apretaba. Preparamos reductores de WC, orinal y un cargamento de braguitas.

La famosa operación pañal se vio interrumpida al segundo día porque SrtaDíaz lo pasaba muy mal cada vez que se hacía pis encima, hasta el punto de intentar aguantarse tanto que aunque no podía, seguía apretando. Aquello era un goteo continuo y un desfile de llantos y retortijones tan grande que no podía verla sufrir así y lo dejamos.

¿Cuándo quitar el pañal a tu hijo? La “operación pañal”

Hace un par de semanas la vi más concienciada. Hablamos con ella. Le explicamos que todo el mundo hacía pis, que es algo normal y que no pasaba nada si se escapaba. No voy a negar que tenemos altibajos, y es complicado porque por cada dos días de avance tenemos un retroceso.

Preparamos todo, incluido el cubo de la fregona con agua y lejía, los empapadores para el sofá y montones de braguitas. En nuestro caso ha funcionado mejor con los bikinis, porque son más bonitos y resistentes. Y ¡Ala! Eres una niña mayor. Ahora no llevas pañal, si quieres hacer pis, díselo a papá o mamá.

Los primeros días es como tener un cachorrito por casa. Y es que la realidad es que es un cachorrito de humano. Un primer paso fue conseguir ése primer pis en el orinal (haciendo juegos y cantando) y que viese que no es tan terrible. Le dan arcadas, y no os digo cómo se pone cuando ve el choricillo

El segundo paso ha sido identificar cuando tiene ganas. Si le preguntas dice que no, pero los gestos le delatan. Entonces vamos juntas al váter y de nuevo, juegos y entretenimiento hasta que sale ¡y entonces viene la fiesta y el jolgorio!

El tercer paso lo ha dado ella. Al terminar la siesta y merendar me dice que quiere pis. El pañal está seco, vamos al váter ¡y bingo!: Fiesta y jolgorio.

Hoy toca paso atrás: Macro-caca en medio de un teatro de títeres, pero no hay problema, siempre llevo dos mudas en el bolso y tengo un saco de sonrisas para ella y para todos. Es normal, a todos nos pasa. Es así.

La operación pañal lo que requiere es paciencia, cariño y observación. Yo casi tiro la toalla en más de una rabieta, pero dicen… dicen que lo peor son las dos primeras semanas. Ya os contaré.

P.D. Hay niños que 0 traumas, rápido e indoloro, así que no os asustéis antes de tiempo.