¿Qué vamos a saborear? El sentido del gusto

Hoy es el último día de los mandatos de Don Carnal y es el más sencillo, porque no lo tenemos que preparar las mamás ¡en el colegio montan una chocolatada! Para celebrar que todo ha salido bien y que los niños están tan contentos, SrDíaz y yo nos hemos ido a la Churrería para hacer un símil y poner una foto consecuente:

2017-02-24-09-30Hoy tenían una pequeña fiestecilla y han ido disfrazados con el traje con el que mañana saldremos a desfilar. Os enseño un poquito del de la peque, y me voy a ultimar detalles de atrezzo para el día grande.

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Ahhh y os quería compartir una canción más carnavalera, pero a última hora he pensado que me va mucho más ésta de Justin Timberlake:

¡A bailar!

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Corazón Hambriento

Queridos amigos,

No creáis que estoy siempre deprimida… es solamente que cuando estoy feliz el tiempo fluye y la cabeza recorta en pensamientos para expandir la parte sensorial de la vida. Cuando estoy triste la musa vuelve y saco todo lo que me preocupa de éste cuerpo achacoso. Es ésa inspiración extraña y torturadora del espíritu romántico. Por éso parece que siempre escribo triste. Es verdad. Cuando estoy feliz me dedico a disfrutar.

En cuanto a pereza estoy algo mejor. En cuanto a ánimos, bueno, ya os contaré, que hoy lo que quiero es poner un poco de música en éste viernes tan feliz, porque sí, nos vamos de vacaciones. Bueno, físicamente al menos.

Ya os recomendé a India Martínez aquí y aquí, pero hacía mucho que mi cabecita loca no daba un paseo por sus canciones y ésta en especial que os comparto hoy me gusta mucho.

Si no te vas
Te hago sitio en este corazón hambriento
Tengo una vida para amar.
Si no te vas
Tengo tardes de domingo
Y mil inviernos, eternos.

Es tan dulce la guitarra, tan calentitas personales las voces de India Martínez y Abel Pintos, que voy a tener de nuevo un gusanillo musical ésta semana. No sé si os pasará como a mi: aunque parece triste la canción, a mi me hace sonreír.

¡Buen Fin de Semana!

Feliz Año 2017

Queda poquito para terminar el año así que no me extenderé. De 2016 me quedo con unas noches más largas yu unas mañanas llenas de sonrisas y cosquillas.

Olvidemos lo malo y comencemos a escribir desde cero el montón  de cosas buenas que nos van a llegar.

El año pasado…

… por éstas fechas, fui presidenta de mesa electoral, y cinco horas después, me puse la barba para llenar de ilusión a los peques de la escuela.

reinamaga

Pese a la falta de sueño y el cansancio me sentí feliz, eufórica. Éste año me he vuelto a ofrecer (a lo de ayudar a los Reyes Magos) pero no ha podido ser y reconozco que estoy frustrada. Pese a ser tímida y poco sociable, no puedo parar quieta y éstas cosas me encantan. Necesito implicarme para estar completa.

los payasos de la tele

Ésta semana está siendo terrible. No sé el día en el que vivo, pierdo las rutinas porque tenemos a papá en casa unos días completos… bueno en casa es un decir, porque cuando está papá no paramos… así que se fue al traste la programación y lo de ponerme al día. Ya la semana que viene si eso…

Una de las tareas pendientes que tenía para ésta semana era prepararme unas canciones para el festival de Navidad de la Escuela. El tema es el circo, pero enfocado en los payasos… y así mientras repaso y me pongo nostálgica os los comparto un poquito.

¡Buen fin de Semana!

HABÍA UNA VEZ UN CIRCO
Había una vez un circo
que alegraba siempre el corazón
lleno de color mundo de ilusión
pleno de alegría y emoción

Había una vez un circo
que alegraba siempre el corazón
sin temer jamás al frío o al calor
el circo daba siempre su función

Siempre viajar siempre cambiar
pasen a ver el circo
otro país otra ciudad
pasen a ver el circo
es magistral sensacional
pasen a ver el circo
Somos felices de conseguir
a un niño hacer reir

Había una vez un circo
que alegraba siempre el corazón
que alegraba siempre el corazón

SUSANITA
Rafael Pérez Botija

Susanita tiene un ratón,
un ratón chiquitín,
que come chocolate y turrón
y bolitas de anís.
Duerme cerca del radiador,
con la almohada en los pies
y sueña que es un gran campeón
jugando al ajedrez.
Le gusta el cine, el fútbol y el teatro,
baila tango y rock & roll.
Y si llegamos y nota que observamos
siempre nos canta esta canción.



Fomentar la lectura en niños de 2 a 5 años (Prelectores)

Suelo sentirme tremendamente orgullosa de lo fácil que está siendo tener a SrtaDíaz en mi vida. Me aporta mucha felicidad y es la mejor compañía que puedo imaginar casi siempre ya que es inevitable tener un mal día, una rabieta, un desaire, pero incluso en ésos momentos me enseña a tener paciencia y a buscar otras formas de expresarme y canalizar mi propio mal humor.

En uno de los sentidos en que más me ha sorprendido es en lo muchísimo que le gusta leer. En realidad todavía no sabe, pero adora hojear libros y revistas. Me pide que le lea los cuentos y luego me los cuenta ella a mi. Algunas veces me despisto en mis propios pensamientos y me la encuentro sentada en la alfombra rodeada de libros y buscando detalles en las ilustraciones. Es muy observadora, me muestra la mariposa o la campana en el libro de los tres cerditos…

libros

Y es por éso que he llegado a la conclusión que los niños hacen lo que ven. Yo siempre ando entre libros y papeles. Dibujando, pegando, observando. Y ella prefiere sentarse a mi lado y trastear del mismo modo en lugar de ver la tele.

Cada niño tiene una manera de ser, y desde luego lo que a uno le gusta a otro no, pero para empezar a fomentar la lectura en los prelectores podemos prepararles un rinconcito de lectura en el que se sientan cómodos y dejarles libros accesibles (y perder el miedo a que los rompan, porque alguno caerá…).

Y algo que también es importante y complementa lo anterior: disfrutar con ellos de los cuentos, porque si nos ven a nosotras pasarlo bien, a ellos les gustará un poco más.

Ojos verdes. Sigues aquí.

Era la misma hora, estaba en el mismo sitio. El sol comenzaba a ganar terreno a la sombra obligándole a reducirse, a pegarse cada vez más a la pared.

Sin darse cuenta volvía a ésa calle, una y otra vez, y esperaba a que la luz tomase altura y se volviese brillante. De pronto, cuando un haz parecía cegar sus ojos, la sentía allí. Veía su figura diminuta romper el brillo y pretender acercarse. Sentía la emoción del reencuentro, la ternura del abrazo y las lagrimas brotaban de nuevo.

¡Cuánto te quiero!

Y de ésta forma será que también te extraño.

Lloro porque no debería ceder a ésta emoción de querer verte de nuevo. Cada vez con más frecuencia busco la seguridad de tu aura, sin darme cuenta, lamentando que si me acerco tanto a ti a la vez me alejo de la realidad. Sé que algo no va bien.

Te quiero.